Si alguien le pidiera a Jasmine Santos que describiera la última época de su vida con una sola palabra, seguramente utilizaría una que habría que censurar.
Después de años de dedicación e incontables huesos y compromisos rotos, sabe que su oportunidad para dedicarse profesionalmente al patinaje artístico está esfumándose. Sin embargo, cuando la oferta que tanto estaba esperando por fin llega, lo hace de la mano de un idiota arrogante que es, además, su némesis.
Pero tal vez haya llegado el momento de que Jasmine reconsidere muchas cosas…
Entre ellas, a Ivan Lukov.
No esperaba nada del libro.
Creo es la primera vez que leo un libro de “Sport Romance”, que la verdad no se porqué me tardé tanto, si tuve una época en donde tuve una pequeña obsesión con los animes de deporte, donde el primero que vi y uno de mis favoritos es Yuri on Ice, de patinaje sobre hielo y aunque es BL, está divino la verdad.
Y que coincidencia que mi primer libro de este genero también sea sobre patinaje sobre hielo.
Tengo que aceptar que cuando lo empecé a leer pensé que sería más género spicy, sobre todo con el comienzo de la protagonista en modo irritada pensando que tal vez lo que necesitaba era llegar a masturbarse … y mencionarlo dos veces en ese mismo capítulo, dije “oh dios ya me imagino como estará lo demás...”. Pero mi sorpresa al llegar a la mitad del libro y que nada así haya pasado, wao.
Me enganché mucho con el libro, Jasmine la protagonista tiene una actitud que oh vaya esa chica si que es terca y tiene un carácter fuerte, pero la relación tan estrecha que tiene con su madre y su familia, en cierta manera me sentí identificada y podía comprender lo que describía.
Yo en lo personal, lo he vivido, no al nivel de nuestra protagonista que es un atleta profesional, pero me llego apasionar el deporte, y llegue a tener esos momentos en que la gente no comprendía mi dedicación a ello y me tachaban de obsesionada, o “enferma” y al igual que la protagonista contaba con el apoyo incondicional de mi madre, es hermoso, pero triste por situaciones en que puede que la gente que amas piense que están en segundo lugar, que te importa mas lo otro, pero no es así, aunque es difícil demostrarlo cuando las acciones dan a entender lo contrario.
En esta historia la mamá de Jasmine, es increíble, el ejemplo de como es el apoyo incondicional de una mamá, (por el cual también me sentí identificada, te amo mamá)
El apoyo de una madre, los sacrificios que ella hace por que sigas con su pasión, los gastos.. y como un fracaso o no lograr el resultado esperado hace que tengas el sentimiento acido de sentirte de que eres un fraude, el famoso síndrome de impostor, “¿todo fue para nada?” “¿Les falle?” Y sentir vergüenza por los fracasos.
La verdad me podría ir extensa a todo lo que me hizo pensar y sentir este libro en solo el tema de Jasmine y su amor al patinaje, la cuestión del autosabotaje, aprender que ganar no lo es todo y la persistencia en tus sueños pero vámonos al otro tema!
Ah una cosa.
Cuidado. Cuidado con decir un capitulo mas y ya.
Porque vaya que si que son capítulos extensos en verdad. Que no es queja eh, la lectura es rápida y se lleva amena, pero es peligroso porque el tiempo se te va volando y sin querer se te va el día con la cara metida en el libro.
Creo es la primera vez que leo un libro de “Sport Romance”, que la verdad no se porqué me tardé tanto, si tuve una época en donde tuve una pequeña obsesión con los animes de deporte, donde el primero que vi y uno de mis favoritos es Yuri on Ice, de patinaje sobre hielo y aunque es BL, está divino la verdad.
Y que coincidencia que mi primer libro de este genero también sea sobre patinaje sobre hielo.
Me enganché mucho con el libro, Jasmine la protagonista tiene una actitud que oh vaya esa chica si que es terca y tiene un carácter fuerte, pero la relación tan estrecha que tiene con su madre y su familia, en cierta manera me sentí identificada y podía comprender lo que describía.
Ella es una chica que empezó por así decirlo “tarde” en el disciplina del patinaje artístico, eso si comparamos que hay personas que nacen con los patines puestos, y se enamoró del deporte, y los hizo su vida por así decirlo, era algo que le apasionaba y que a ojos de otras persona parecía mas bien una obsesión, pero ¿no es así todo lo que a uno le apasiona? Ya sea en cuestión de deporte o no, lo que te apasiona te lleva a tener una disciplina cañona y dedicarte enteramente a elllo, sacrificar tu tiempo, rechazar planes o evitar ciertas comidas o situaciones por cumplir con un regimén estricto, porque eso te llevara a cumplir tu meta.
En esta historia la mamá de Jasmine, es increíble, el ejemplo de como es el apoyo incondicional de una mamá, (por el cual también me sentí identificada, te amo mamá)
El apoyo de una madre, los sacrificios que ella hace por que sigas con su pasión, los gastos.. y como un fracaso o no lograr el resultado esperado hace que tengas el sentimiento acido de sentirte de que eres un fraude, el famoso síndrome de impostor, “¿todo fue para nada?” “¿Les falle?” Y sentir vergüenza por los fracasos.
La verdad me podría ir extensa a todo lo que me hizo pensar y sentir este libro en solo el tema de Jasmine y su amor al patinaje, la cuestión del autosabotaje, aprender que ganar no lo es todo y la persistencia en tus sueños pero vámonos al otro tema!
No es genero de “Sport” nomas tenemos romance, la dinámica de Jasmine e Ivan es simplemente divertida, son los típicos “enemy to lovers”, no puedo creer que este libro me hizo soltar de repente unas risas o expresiones de sorpresa con los diálogos ocurrentes que tenían estos dos personajes, yo amo cuando un libro me hace eso.
Cuidado. Cuidado con decir un capitulo mas y ya.
Porque vaya que si que son capítulos extensos en verdad. Que no es queja eh, la lectura es rápida y se lleva amena, pero es peligroso porque el tiempo se te va volando y sin querer se te va el día con la cara metida en el libro.
El final del libro, se me hizo demasiado apresurado, creo que me quede con ganas de seguir leyendo más.
"Todos hacíamos cosas de las que nos arrepentíamos, todos decíamos cosas de las que nos arrepentimos y la culpabilidad constituía un peso aplastante en el alma.
Para ganar, tenemos que estar preparados para perder y aceptar la idea de fracasar "








No hay comentarios:
Publicar un comentario